Herramienta de Detección de Desinformación

El punto de partida fue una frustración simple. Ves una publicación en Instagram o en un grupo familiar de chat. Algo sobre un político local, un anuncio de salud, un evento que supuestamente ocurrió. Se ve creíble. No tienes tiempo de verificarlo. O lo compartes o no, y de cualquier manera estás adivinando.

La intención era eliminar esa adivinanza. El concepto que se trajo a la sesión era una herramienta donde tomas una captura de pantalla de cualquier publicación y la herramienta te dice si aguanta el escrutinio. No una opinión, no otro artículo. Un veredicto, con fuentes.

La primera decisión de diseño fue qué aceptar como entrada. Una sola publicación de Instagram puede tener varias fotos, un pie de foto, comentarios, texto superpuesto en las imágenes. El equipo miró una publicación real de Instagram juntos y de inmediato se topó con el problema. ¿Cuál foto? ¿Los comentarios también? ¿Y si el reclamo está en el texto de la imagen y no en el pie de foto? Intentar manejar todo a la vez habría matado el proyecto antes de empezar. La decisión del MVP fue aceptar una captura, una imagen, un reclamo a la vez.

El segundo reto fue la confianza. Una sola fuente de verificación de datos tiene sus propios puntos ciegos editoriales. La herramienta fue diseñada para contrastar la API de Google Fact Check, ClaimBuster y fuentes como Nature y AP News en paralelo, para que el veredicto no venga de un solo lugar. El objetivo era mostrar dónde las fuentes coinciden y dónde no, en lugar de dar una sola respuesta autoritativa.

El tercer reto fue técnico y sigue sin resolverse. Algunas de las APIs de Google de las que depende la herramienta no aceptan claves de API simples. Requieren autenticación más compleja que agrega infraestructura y tiempo. Las primeras sesiones lograron que el prototipo funcionara con datos de prueba y una interfaz de carga y verificación operativa, pero conectar las APIs reales introdujo trabajo de seguridad y configuración que se extendió más allá del cronograma inicial de construcción.

El prototipo pasó de un concepto hablado a una interfaz funcional en una sola sesión. El trabajo de integración es donde vive el reto actual.